martes, 28 de mayo de 2013

À BIENTÔT, CANNES!

El domingo cerró sus puertas el certamen de cine más glamouroso, el Festival de Cannes, después de 12 días intensos, con un non-stop de premières, photo calls, entrevistas y fiestas.

Tras la première de Blood Ties, la séptima jornada tuvo como protagonista la presentación de "Behind the candelabra", dirigida por el gran Steven Soderbergh e interpretada por dos pesos pesados del cine made in Hollywood: Michael Douglas y Matt Damon. Se trata de un drama biográfico sobre el pianista de los 70', Liberace,  y la relación secreta que éste mantenía con un joven varios años menor que él (al que da vida Jason Bourne).

Los representantes del film durante el photo call. Entre ellos, un sonriente y visiblemente más flaco Michael Douglas, y un cada vez más talentoso y atractivo Matt Damon.
 

Aunque ha recibido todo tipo de críticas,  y que ya ha sido estrenada en TV (HBO) porque ninguna distribuidora quería hacerse con ella, lo cierto es que el film competía en la sección oficial por la Palma de Oro. Los expertos la definen como inteligente y elegante, brillantemente interpretada y una "comedia negra" que retrata cuidadosamente la soledad de algunas celebrities. Damon -que trabaja por séptima ocasión con el director- confesó confiar totalmente en éste. Desde el principio, Soderbergh contó también con Douglas, aun sabiendo (y confiando) que tenía esperar a que el último superara su cáncer de garganta.

A la première asistieron estrellas de la talla de Christoph Waltz, Milla Jovovich, Kylie Minogue, Rosario Dawson,... También destacó, en la misma jornada, la presentación de "La gran bellezza" de Sorrentino (a la que acudieron, entre otros, la mítica Catherine Deneuve) y "Un chateau en Italie", y el reestreno del clásico "Cleopatra".

La jornada número 8 estuvo marcada por la presentación de "Only God forgives" (una historia de drogas y venganza, dirigida por Windingg Refn e interpretada por Ryan Gosling y Kristin Scott Thomas), recibida con todo tipo de críticas en el festival, y "All is Lost", cinta fuera de concurso de J.C. Chandor, protagonizada por el atractivo aunque senior Robert Redford.

La première de "The Inmigrant", de James Gray (también en la carrera de la Palma de Oro), fue de las más esperadas del Festival. Tuvo lugar en la novena jornada, con la presencia de su director y dos de sus estrellas principales, Marion Cotillard (que con su impecable total look en blanco, largo y con escote en la espalda, firmado por Cavalli, se ganó el título de la más elegante) y Jeremy Renner, si bien con la ausencia de su tercer protagonista, Joaquin Phoenix. El film cuenta la historia de una inmigrante (el personaje de Cotillard, que tuvo que aprender polaco sin acento) que se mete en problemas a su llegada a la soñada América por su relación con un prometedor joven.
 
Ya en la ceremonia de Clausura del pasado domingo, los deseados galardones llegaron: la Palma de Oro a la Mejor Película se la llevó la que era favorita de la crítica: "La vie d'Adèle", de Abdellatif Kechiche. De hecho, aunque hubiera levantado polémica por sus escenas explícitas de sexo entre las dos protagonistas, el jurado la eligió por unanimidad.
 
 
 
Al entregar el premio Steven Spielberg, distinguido miembro del jurado, comentó que con el premio se reconocía el trabajo del director y de sus dos protagonistas, Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux; éstos (en la imagen a la izquierda), obviamente, no pudieron evitar emocionarse. 
 
 
 
 
 
La francesa Bérénice Bejo, protagonista de "Le Passé", fue premiada como Mejor Interpretación Femenina, para sorpresa de todos, ya que Exarchopoulos había sonado como la favorita. La Mejor Interpretación Masculina fue considerada la del veterano Bruce Dern, en "Nebraska", de Alexander Payne.
 
El Gran Premio del Jurado fue a manos de "Inside Llewyn Davis", de los hermanos Coen, como no podía ser otra: film cómico y sobrio a la vez, que retrata la trayectoria de un joven cantante de folk de los 60, es una de las grandes promesas de un año en el que los largometrajes sobre artistas vienen pisando fuerte.
 
La Palme d'Or al Mejor Director fue para el mexicano Amat Escalante, por "Heli", y el Premio al mejor guión fue para Jia Zhangke por "A touch of sin".
 
Fue una noche de emociones y sorpresas que hicieron de Cannes la capital internacional del cine, y, de nuevo, todo un desfile de moda en el que esta vez destacaron Nicole Kidman y Uma Thurman, con diseños largos en blanco y plateado, respectivamente.
 
Un Festival que ha tenido un poco de todo (robo de joyas de las firmas Chopard y De Grisogono, por un valor total de más de tres millones de euros; besos sorpresa entre las protagonistas femeninas de un film a lo Madonna-Britney; etc.) y  hasta se ha convertido en un improvisado plató de cine (un evento televisivo en el que participaba Christoph Waltz se vio interrumpido por un "espontáneo" que disparó un arma -aunque posteriormente se supo que ésta contenía balas de fogueo-). Una despedida a lo grande de un festival cuya alfombra roja no volverá a desplegarse hasta dentro de un año... así que, à bientôt!

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