jueves, 17 de octubre de 2013

GRAVITY

 
El post de hoy lo quiero dedicar a lo último en ciencia-ficción, "GRAVITY", en la semana del aniversario del salto desde la estratosfera del austríaco Felix Baumgartner, superando la barrera del sonido.
 
Es un film dirigido por Alfonso Cuarón (que se ha encargado también de producción, edición y guión -lo último junto a su hijo Jonás-) que deslumbró en los Festivales de Venecia y Toronto y, además de cosechar buenas críticas entre los especialistas, está batiendo récords en la taquilla de todo el mundo.
 
 

 
Una de las muchas escenas delicadas de la película, en la que la Dra. Ryan (Bullock) intenta coger un utensilio que puede salvarle la vida.
 
 
El cineasta mexicano dirige la historia de una misión espacial de la NASA, encabezada por la primeriza Dra. Ryan Stone (a la que da vida Sandra Bullock) y el veterano astronauta Matt Kowalsky (un George Clooney al que por desgracia vemos -literal y físicamente- poco, aunque lo suficiente para darnos cuenta que está algo mayorcito para el papel -snif!-), además de otros personajes a los cuales solo vemos la "cara" en extrañas circunstancias. En lo que parece una misión rutinaria, de reparación de su estación espacial, un imprevisto hace que ambos protagonistas queden a su merced flotando a la deriva... y a oscuras.   
 
Creo que es, principalmente, una historia de ciencia-ficción e intriga, pero, sobre todo, de superación, sobre la vida y la muerte. Son muy frecuentes las tomas largas y los silencios que parecen eternos, algo que caracteriza la obra cinematográfica de Cuarón; eso deja espacio para estar muy atento al paisaje, que merece la pena sobremanera, y para reflexionar... Aunque los silencios permiten oír el ruido de las palomitas al ser masticadas por los inquilinos de la butaca contigua...
 
Está rodada en un 3D cargado de realismo, todo un lujo. Tengo que decir que llegas a agarrarte donde puedes porque no sabes si es la pantalla la que da vueltas o tu asiento... y también llegas a pensar que quizá el vecino acabará retornando las palomitas al bol..
 
Muchos la comparan ya con "2001: a space odissey" de Stanley Kubrick, aunque todavía son más quienes la critican por ser una vulgar y ridícula imitación, con un sinfín de defectos imperdonables en los efectos (como el hecho de que las lágrimas de Bullock "caigan" -un astronauta en la vida real demostró recientemente cómo las gotas se quedaban pegadas a su ojo, sin llegar a desprenderse de él por mucho que llorara-; o que la Estación  Espacial Internacional esté a la misma altura que la nave del capitán Clooney). Para mí, como para la mayoría de mortales, fue totalmente creíble e impactante; y un final fuera de lo normal.
 
El director se ha mostrado agradecido con, entre otros, uno de sus fans, el gran James Cameron (que no califica todos los días una cinta como “la mejor película del espacio que jamás se ha rodado"), así como a Guillermo del Toro, David Fincher y Alejandro González Iñárritu. Un film del que todo el mundo habla maravillas; porque a pesar de que Clooney reconoció en una entrevista que "fue uno de los rodajes más exigentes de mi carrera y mi cuerpo lo ha aguantado mal".. y de todas las críticas negativas, parece un largometraje destinado a estar entre los favoritos a los Oscar en varias categorías (si no reina el politiqueo). Si ocurre, el propio George, y todo el equipo, lo agradecerá (y sus fans también).
 

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